Mónica Blas Robledo • 6 de febrero de 2026
Jengibre: un aliado natural para los dolores musculares en la menopausia

La menopausia es una etapa de cambios hormonales que puede acompañarse de síntomas como sofocos, fatiga, ansiedad y también dolores musculares y articulares. Muchas mujeres buscan alternativas naturales para mejorar su bienestar diario, y el jengibre (Zingiber officinale) es un ingrediente tradicional con beneficios interesantes desde el punto de vista antiinflamatorio y analgésico.
¿Qué es el jengibre y por qué puede ayudar?
El jengibre es una raíz aromática utilizada desde hace siglos en la medicina tradicional de Asia por sus múltiples propiedades. Contiene compuestos activos como gingerol y shogaoles, que tienen efectos antiinflamatorios y antioxidantes. Esto significa que pueden:
Reducir la inflamación asociada con el dolor muscular y articular.
Aliviar la rigidez y malestar muscular tras actividad física o tensión acumulada.
Favorecer la circulación, lo que puede mejorar la recuperación después del ejercicio o esfuerzos cotidianos.
Estos efectos son especialmente relevantes durante la menopausia, cuando los cambios hormonales pueden hacer que el sistema musculoesquelético sea más sensible al dolor o a la tensión.
¿Cómo utilizar el jengibre?
Existen varias formas sencillas de incorporar el jengibre a tu rutina diaria:
1. Infusión de jengibre
Una de las formas más accesibles y agradables.
Preparación:
1–2 cm de raíz de jengibre fresco (pelado y laminado)
250 ml de agua
Opcional: limón o miel para sabor
Cómo hacerlo:
Hierve el agua.
Añade el jengibre y deja infusionar 8–10 min.
Cuela y disfruta hasta 2 veces al día.
2. En las comidas
Ralla jengibre fresco en salsas, salteados, cremas de verduras o aliños. Además de sus propiedades, le aporta un toque fresco y picante.
3. Jengibre en polvo
Si no tienes la raíz fresca, puedes usar jengibre en polvo en preparaciones culinarias o espolvoreado en yogur, batidos o infusiones.
¿Qué cantidad es adecuada?
Infusión: 1–2 g de raíz fresca por taza (≈1–2 tazas al día).
Jengibre en polvo: hasta 2–3 g diarios (aprox. ½–1 cucharadita).
Estas cantidades suelen ser seguras para la mayoría de las personas, pero siempre se recomienda empezar con dosis bajas e ir observando cómo responde tu cuerpo.
¿Hay precauciones?
Aunque el jengibre es bien tolerado por muchas personas, es importante considerar:
Puede aumentar la actividad digestiva, por lo que cantidades altas en ayunas podrían causar ardor o acidez en personas sensibles.
Si tomas anticoagulantes (como warfarina) o tienes problemas de coagulación, consulta con tu profesional sanitario antes de usarlo regularmente, ya que el jengibre puede tener efectos leves de anticoagulación.
En caso de embarazo, enfermedades crónicas, o tratamientos específicos, consulta previamente.
Integración con otras estrategias de autocuidado
El jengibre puede ser un complemento útil junto con:
✔ Movimiento y estiramientos suaves (yoga, caminatas)
✔ Hidratación adecuada
✔ Alimentación antiinflamatoria (frutas, verduras, omega-3)
✔ Técnicas de relajación para reducir la tensión muscular










