Mónica Blas Robledo • 24 de enero de 2026
Aprovecha tu ciclo menstrual: cómo sacar el máximo potencial a cada fase

El ciclo menstrual no es solo una sucesión de días con cambios hormonales: es un ritmo biológico que afecta a la energía, el estado de ánimo, la fuerza física, la motivación y el bienestar general. Aprender a reconocer las distintas fases de tu ciclo y entender las ventajas de cada una te permite vivir con mayor autoconocimiento, optimizar tu rendimiento físico y emocional, y planificar actividades con más consciencia de tus necesidades internas.
A continuación te explicamos las cuatro fases del ciclo menstrual, qué fortalezas aporta cada una y cómo puedes sacarles el máximo provecho en tu día a día.
1. Fase menstrual: descanso, calma y renovación
Durante la fase menstrual (primeros días del ciclo), los niveles de estrógeno y progesterona están en su punto más bajo. Esto puede traducirse en menor energía o molestias físicas. Sin embargo, esta fase también tiene ventajas claras:
Autoconocimiento y reflexión: Con menos estímulos externos, muchas mujeres sienten mayor claridad interna para revisar planes, hacer balances y reajustar prioridades.
Recuperación física: El cuerpo aprovecha esta fase para renovarse. Escuchar tus señales y optar por descanso o actividades suaves puede favorecer la recuperación general.
Cómo sacarle partido:
Opta por movimientos restaurativos como yoga suave, estiramientos o paseos tranquilos. Este es un buen momento para reducir intensidad, priorizar sueño de calidad y hacer planificación consciente de la semana o del mes.
2. Fase folicular: energía en ascenso y creatividad
Tras la menstruación, comienza la fase folicular. En esta etapa, el estrógeno empieza a subir gradualmente, y muchas mujeres experimentan un aumento de energía, motivación y claridad mental. Esta fase ofrece ventajas notables:
Mayor energía física y mental: A medida que sube el estrógeno, el cuerpo se siente más fuerte, alerta y listo para desafíos.
Mejor respuesta al entrenamiento: Esta puede ser una fase ideal para actividades que requieren fuerza, resistencia y técnica. El cuerpo responde bien a estímulos exigentes y la recuperación suele ser eficiente.
Creatividad y enfoque: Muchas mujeres sienten un aumento de la creatividad y la capacidad de concentración en esta parte del ciclo, útil para proyectos intelectuales y decisiones importantes.
Cómo sacarle partido:
Aprovecha este momento para planificar proyectos, iniciar rutinas exigentes o sesiones de entrenamiento más intensas. Si haces ejercicio, puede ser un buen momento para trabajar fuerza, intervalos o sesiones de cardio de alto impacto.
3. Ovulación: pico de potencia y claridad
La ovulación es breve (unas 24–48 horas) pero tiene características propias muy valiosas:
Máximo rendimiento físico y coordinación: Estudios muestran que durante la ovulación muchas mujeres tienen mayor potencia, coordinación y tiempos de reacción más rápidos. Esto puede favorecer actividades que requieren explosividad o precisión.
Motivación y sociabilidad: El aumento de estrógenos y otras hormonas puede traducirse en más energía social, confianza y disposición para rendimiento máximo.
Cómo sacarle partido:
Integra sesiones de entrenamiento de alta intensidad, trabajo de fuerza avanzada o proyectos exigentes durante este breve período. Es también un momento ideal para actividades que implican coordinación, técnica o mayor desafío.
4. Fase lútea: construcción, resistencia y autocuidado
La fase lútea (después de la ovulación hasta antes de la menstruación) está dominada por niveles elevados de progesterona. Puede presentarse con síntomas como fatiga, sensibilidad o ganas de carbohidratos, pero también tiene ventajas:
Resistencia aeróbica: Aunque algunas mujeres notan mayor cansancio, el cuerpo puede utilizar las reservas de grasa de manera más eficiente para actividades de resistencia.
Consolidación de hábitos: Esta fase es buena para mantener lo que se ha construido en fases anteriores, enfocándose en consistencia más que en incremento constante.
Autocuidado y recuperación: Escuchar las señales de fatiga y priorizar descanso, sueño y buena nutrición fortalece la salud integral y reduce estrés.
Cómo sacarle partido:
Opta por ejercicios de intensidad moderada, como caminatas energéticas, Pilates o natación. Ajusta la dieta para equilibrar energía, prioriza sueño y considera técnicas de recuperación activa como estiramientos, masajes o respiración guiada.
Conectar con tu cuerpo para vivir mejor
Entender las ventajas de cada fase del ciclo menstrual no significa que siempre vayas a sentir lo mismo cada mes —existen variaciones individuales— pero sí te invita a escuchar, observar patrones y adaptar tus actividades de manera más respetuosa con tu fisiología.
Esta conciencia puede ayudarte a:
Optimizar tu bienestar físico y emocional.
Adaptar tus entrenamientos o jornadas laborales.
Planificar actividades exigentes en los momentos adecuados.
Reducir estrés y síntomas físicos al trabajar con tus ritmos naturales.
Aunque investigaciones actuales muestran que la fase menstrual puede no cambiar radicalmente la capacidad física en todas las mujeres en todos los contextos, muchas encuentran beneficios prácticos al ajustar su vida diaria al ciclo (por ejemplo, adaptando ejercicio o nutrición según energía y necesidad).
Tu ciclo menstrual es una herramienta valiosa
para conocerte mejor y vivir con más sentido de coherencia corporal. Cada fase tiene cualidades únicas que pueden fortalecer tu rendimiento físico, tu bienestar emocional y tu productividad.
Entrenar, trabajar, descansar o planificar con consciencia de tu ciclo no es una obligación, sino una forma de respetar tu biología y sacar lo mejor de ti, día a día.
En Matronas AMANE
creemos que conocer tu cuerpo es empoderarte, y que cada mujer merece herramientas prácticas para vivir su salud y su ciclo con autonomía y sabiduría.










